Todos tenemos en la mente la imagen de un hilo fijado al pomo de una puerta, que en el otro extremo, rodea a un diente de leche tambaleante en la pequeña boca de un niño. Y quizá, tú mism@ has sido objeto de este tradicional método de dejar paso a los dientes definitivos de los más pequeños. Pero, aunque nos parezca un procedimiento inofensivo y rutinario, es conveniente detenernos para conocer cuáles son los riesgos de esta práctica y cómo debemos actuar cuando notemos que el diente de leche está a punto de caerse.

Los especialistas recomiendan que sea la propia naturaleza la que haga el trabajo. El diente de leche se va desplazando hacia afuera de forma progresiva, dejando a su paso un canal natural en la encía, por el que saldrá el siguiente diente. Si la extracción se realiza de forma prematura, este canal no habrá terminado de formarse y el nuevo diente, ya definitivo, podrá salir desplazado o girado, o simplemente tardará más en salir.

No es conveniente extraer en casa aquellos dientes de leche que presenten infección priodontal o caries. En estos casos, la extracción debe realizarse en un centro especializado.

Una vez que el niño detecta que un diente se empieza a mover, es interesante que le aconsejemos cómo desplazarlo. No debe hacerse con las manos, ya que esto podría introducir bacterias en la encía y provocar infecciones y molestias. Esta acción no es positiva para la salud dental. En lugar de los dedos, es mejor moverlos con la lengua de forma suave. De la misma forma, mover los dientes con los dedos, puede producir esa extracción prematura que con la lengua, tardaría en producirse o se evitaría.

Si el diente definitivo aparece mientras aún premanece el diente de leche, es recomendable acudir al dentista. Es habitual, además, que la caída natural del diente de leche y el paso al nuevo diente, produzca una mínima cantidad de sangre en la encía. Esto será menos dramático para el menor. En caso de que el diente aún no se haya caído después de 2 o 3 meses, es recomendable acudir al dentista. Éste, podrá aplicar técnicas que minimicen el dolor y premitan una buena transferencia entre los dientes provisionales y los definitivos.

Para terminar, os dejamos este vídeo en el que se observa cómo una niña pasa por una situación ciertamente dramática cuando le extraen un diente forzosamente.


Pin It on Pinterest

Share This