Es bien sabido por la sociedad actual, que el tabaquismo es un hábito perjudicial para muchos aspectos de la salud. Hoy en día, es impensable pensar en personas fumando en supermercados, tiendas de ropa, bares y restaurantes e incluso el propio puesto de trabajo. Y es que cada vez somos más conscientes de lo realmente agresivos que son los efectos de depender de la nicotina.

En el caso de la salud bucal, la adicción al tabaco es responsable de distintas afecciones. Los fumadores, tienen entre 2,6 y 6 veces más posibilidades de contraer enfermedades como la periodontitis, que, fundamentalmente, es una infección bacteriana crónica de las encías y el hueso soporte de los dientes que, debilitando la estructura, pueden provocar que las piezas se debiliten y finalmente se caigan, incluso encontrándose sanas por sí mismas.

A pesar de que no es necesario ser fumador para padecer este tipo de patologías, la adicción al tabaco es un factor multiplicador, como hemos dicho. El progresivo avance de esta enfermedad, agravada por el hábito de fumar, implica un deterioro paulatino de nuestra estética dental. En esencia, la inflamación de la encía y en paralelo, la reabsorción del hueso, hacen que el diente esté desprotegido, permitiendo que se deposite placa bacteriana sobre la raíz del mismo. Una vez que esta placa se calcifica (unas 36 horas) ya no podrá ser eliminada mediante el cepillado.

Los efectos radicales del tabaco, dan la cara pronto, principalmente en las encías. Además, no sólo influye el propia hábito, sino la frecuencia. A mayor cantidad de inhalaciones, mayor prevalencia y severidad de la periodontitis. De hecho, la propia acción de fumar, implica que las acciones de higiene bucal no tengan prácticamente efecto, debido a la agresividad del hábito.

Por último, es importante señalar que el daño ocasionado en la salud bucodental por el tabaco, no es reversible. Por eso, es frecuente encontrar estadios intermedios de daños en pacientes exfumadores.

Ya sabes, el tabaco le gana terreno a tu salud, también en la de tus dientes. Hazle un favor a tu sonrisa.

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