Hoy queremos hablaros de una afección muy habitual en nuestros tiempos. Se trata del Bruxismo.

Se usa este término para refereirse al rechinar de dientes, que puede producirse durante el día o mientras estamos durmiendo. Es el efecto de apretar con fuerza los dientes superiores con los inferiores, además de un desplazamiento hacia adelante y atrás. Esta acción, generalmente se produce de forma inconsciente.

Uno de los síntomas de esta afección, es el dolor crónico de cabeza y la acción visible durante el tiempo en que no estamos dormidos. También se pueden dar problemas de articulación de la mandíbula, mal alineamiento dentario o maloclusión. Si tienes la boca muy seca o has sufrido un latigazo cervical y tienes estos dolores de cabeza diarios, es posible que sufras de Bruxismo y lo más recomendable es que asistas a tu Clínica Dental para tratarlo.

Existen diversos factores que pueden producir Bruxismo. Algunos son psíquicos, como la Ansiedad o el Estrés, pero puede estar asociado a descompensaciones del sueño, como sueño ligero o sueño sin fase REM.

Por otra parte, existen varios tipos de esta afección. Se observa Bruxismo Diurno, manifestado a través de sobrecarga de los músculos situados en la pate posterior de cada mejilla y que sirven para elevar la mandíbula inferior a masticar. En el Bruxismo Nocturno, la manifestación es el propio rechinar de los dientes.

Las consecuencias más habituales del Bruxismo son: Sonidos Articulares, Dolor e inflamación de la Mandíbula, Disfunción tempromandibular, Dolores de Cabeza y sobre todo, Dientes desgastados.

Por eso, cuando sospeches que el Bruxismo está apareciendo, es muy aconsejable que visites al dentista, para que, desde el principio, te trate de forma adecuada y sufras lo menos posible un achaque que cada vez padecemos más en la frenética sociedad en la que vivimos.

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