Hoy os vamos a hablar de Gengivitis y Periodontitis.

La mayoría de las enfermedades de las encías, que se extienden a las superficies de dientes o implantes, vienen dadas por desajustes en el equilibrio de la flora bacteriana que habita en la boca. En el caso de la gingivitis, la afección sucede en forma de inflamación reversible de la encía, que viene causada por una acumulación excesiva de placa bacteriana. Se trata de la enfermedad más común de la zona periodontal (tejido que soporta el diente) y no es mayoritaria en ninguna franja de edad en particular.

La gingivitis puede evolucionar en periodontitis cuando no es tratada adecuadamente. Por tanto, todas las periodontitis son evolución de una gingivitis, aunque estas últimas no siempre terminan llegando a convertirse en las primeras. De la misma forma, la periodontitis no afecta de la misma forma a todas las piezas dentales, sino que tiene predilección por unas frente a otras.

La periodontitis se caracteriza por diversos factores, como son la exposición de la raíz dental en la encía, cambios de coloración y forma de éstas, sangrado y textura, etc. Cuando la afección es severa, se pueden observar movilidad en piezas dentales, incluso pérdida de alguna de ellas. Además, es más común de lo que parece, ya que afecta a un gran número de indivíduos. Por ejemplo, más de la mitad de la población española mayor de 35 años, ha sufrido alguna vez gingivitis y una de cada tres personas, periodontitis.

Un dato curioso, es que las enfermedades de las encías afectan también a las piezas dentales implantadas. De hecho, los tejidos que rodean al implante, se suelen ver más afectados por la placa bacteriana al tener menos capacidad de respuesta que los tejidos periodontales naturales.

Para evitar el padecimiento de este tipo de enfermedades, se pueden citar algunos de los agentes causantes:

  • Tabaquismo
  • Estrés emocional o físico
  • Cambios hormonales (pubertad, embarazo, menopausia…)
  • Fármacos
  • Infecciones o enfermedades crónicas

Cualquiera de estas afecciones son de diagnóstico sencillo, incluso por el propio paciente. Cuando detectes la aparición de algunos de los síntomas más habituales de las enfermedades que hemos citado, no dudes en acudir al dentista. Te ayudará a combatirlas y te dará consejos de prevención que te ayudarán a cuidar mejor de tu salud bucodental.

 

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